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Marilyn Monroe en el tocador

Disfrutar de un tocador en casa; ¡siéntete como una estrella!

El tocador, ese pequeño rincón, integrado en el dormitorio principal o el baño que desprende feminidad, a veces olvidado y prescindible (seguramente por falta de espacio), otras veces tan deseado y mimado, aquellas que cuentan con un tocador en su haber, disfrutan de una pequeña zona íntima y personal que, decorada con buen gusto, puede transformarse en un elemento totalmente irreemplazable. Además, si se organiza con cierta lógica, el tocador puede ser funcional y muy útil.

¿Te imaginas contar con un tocador en casa? El lugar ideal para colocar los perfumes, cosméticos, maquillaje, complementos personales y joyas, de forma ordenada y en muchos casos a la vista, poder sentarse en una silla, butaca o pequeño banco, frente a un espejo perfectamente iluminado… Como en las películas, ¡una auténtica gozada!

No es necesario ser una gran estrella de cine para empolvarse, retocar el maquillaje o utilizar un exquisito perfume, con borla incluida, para tener una zona de tocador en casa. Algunos elementos decorativos, colocados sobre una superficie te ayudarán a mantener cierto orden y evitar que el caos se apodere de tu pequeño espacio de belleza.

Para empezar, piensa que no necesitas disponer de un espacio extraordinario para instalar una pequeña zona de tocador: aprovecha aquél rincón junto al armario, al lado de la puerta de acceso al dormitorio, o en una esquina desaprovechada, junto a la ventana, no necesitarás más. Piensa que una pequeña superficie, un asiento y un espejo te servirán para diseñar tu tocador.

 

Guarda en cajitas compartimentadas o en bandejas, tus productos de cosmética y maquillaje; todos los esmaltes de uñas juntos, las distintas brochas en vertical en un vaso, las sombras y labiales bien ordenados. Utiliza el material que prefieras para este tipo de recipientes: metacrilato para los ambientes más actuales, fibras vegetales para los de corte natural o rústico o cerámicas pintadas y ornamentadas para los tocadores de carácter étnico o romántico.

Utiliza alguna caja que hayas traído de un viaje, -más o menos exótico-, para guardar tus complementos, anillos, pulseras y collares. (Los diamantes de varios quilates, mejor que los guardes en una caja fuerte, eso sí).

No escondas tus perfumes. Los tarros de perfume pueden ser muy bonitos y, aunque sean muy distintos el uno del otro, por lo que podrías colocarlos sobre una base para que se mantengan relativamente ordenados y bien expuestos.

Los bustos o maniquíes clásicos en formato de sobremesa te ayudarán a mantener los collares y colgantes bien organizados, de forma decorativa. Utiliza además las figuras de manos de madera, yeso o porcelana para los anillos, las gafas, relojes, pulseras, etc.

Selecciona con cariño el tipo de iluminación de tu tocador ya que, como habrás podido comprobar mil veces en los probadores de las tiendas, existen luces que reflejan nuestra belleza y otras que hacen sobresalir todos nuestros defectos… y cuando le preguntemos a nuestro espejito: “espejito, espejito ¿quién es la más bella?” no queremos que se quede mudo por culpa de una mala selección de la iluminación…

¡Manos a la obra! Resérvate un pequeño espacio para montar un acogedor tocador y ¡disfruta poniéndote guapa!

Foto de la portada  de Marilyn Monroe vía elmundo.es
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