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Harmonía y equilibrio Feng Shui.

Feng shui: como armonizar los espacios

No solo la decoración de nuestra casa, sino la disposición de los muebles, la iluminación y la arquitectura del espacio, aspectos muy importantes en el sistema filosófico Feng Shui (basado en la ocupación consciente y armónica del espacio,) tienen una influencia crucial en cómo fluye la energía y en cómo nos sentimos en nuestro hogar.

No necesitas ser arquitecto o interiorista para mejorar el Feng Shui de tu casa. En este post, te damos cuatro pinceladas muy útiles sobre Feng Shui de decoración que te ayudarán a reorganizar tus espacios y a obtener un chute de energía mucho más positivo para tu cuerpo y mente.

Feng Shui significa literalmente “viento” y “agua” y se define como la arquitectura de la energía.

Dormitorio: minimalismo

Es el espacio en donde pasamos más horas (de seis a ocho diarias) y donde somos más vulnerables porque lo pasamos durmiendo. Primero, elimina todo aparato electrónico que consume energía (tabletas, teléfonos, portátiles, televisiones…).

Luego, minimiza. Haz de tu dormitorio un territorio minimalista, no cuelgues pesadas lámparas del techo, deshazte de todo lo que almacenes debajo de la cama y si tienes un espejo delante de ella, quítalo. Tu reflejo nocturno te perjudica.

Ahora separa tu cama unos centímetros de la pared (para que circule la energía) y juega con los colores que inciten al sueño.

Baño: autoestima

Es el lugar perfecto para el Chi negativo (escape de energía). Si tienes la mala suerte de tenerlo en el centro de la casa no te apures, ¡no te vamos a poner a picar piedra! Basta con que hagas pequeños cambios de decoración según las pautas del Feng Shui para atenuar este “agujero negro”, convirtiéndolo en un espacio de purificación que refuerce tu autoestima. Introduce plantas, purifican el ambiente y renuevan el aire. ¡Pon verde, y si dudas pon doble de verde!

Usa colores claros que evoquen amplitud e higiene, juega con la madera y alguna planta de interior. Todo evocará la naturaleza. Usa una iluminación tenue, no olvides que nunca dejará de ser tu lugar más íntimo.

Cocina: creatividad

Somos lo que comemos. Si tu cocina no es amplia, usa colores claros (parte del blanco como base) y pon un espejo delante de ti (a nadie le gusta cocinar delante de una pared) para ver todo lo que acontece en este espacio mágico y de transformación.

La iluminación también ayuda. Huye de los agresivos y hospitalarios fosforescentes y juega con tonos diferentes de luces en tus rincones de trabajo.

Salón: comunicación

Como el dormitorio, debe ser un sitio de Chi positivo. Pon el sofá detrás de una pared (significa protección). Las sillas nunca enfrentadas, sino dispuestas como para entablar una conversación.

Usa colores cálidos e ilumina rincones con cuadros u objetos dignos de observar mientras estás sentado. Crea espacios en los que te sientas acogido por la paleta de colores, la iluminación y un mobiliario confortable.

Combina formas variadas para lograr balancear la atmósfera: cuadradas (Tierra), rectangulares (Madera) y circulares (Metal), tantas como voces diferentes hay en una conversación.

¡Ahora pon todo esta decoterapia en práctica, vete a dormir y mañana nos lo cuentas!

Foto de portada vía bilgikazandirir.com
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